¿Sabían que debajo de las modernas instalaciones de la planta armadora Audi se esconde un legado ancestral que data de hace miles de años? El artículo "Proyecto Audi", escrito por el arqueólogo Sergio Suárez Cruz y publicado en la revista Dualidad del Centro INAH Puebla, nos revela los fascinantes hallazgos realizados durante los trabajos de construcción en nuestra región.
El proyecto de salvamento
arqueológico comenzó en octubre de 2013, abarcando terrenos de San José
Chiapa, Rafael Lara Grajales y Nopalucan de la Granja. El objetivo
principal fue proteger cualquier monumento o vestigio histórico antes de que
las labores de nivelación del suelo para la planta —que cubre unas 500
hectáreas— borraran las huellas del pasado.
🔥Uno de los tantos descubrimientos
que se dieron durante la supervisión de la carretera que conecta con la
autopista Amozoc-Perote, fue que l@s arqueólog@s junto a su personal, hallaron
una estructura circular de piedra unida con lodo que resultó ser un horno
para cocer pencas de maguey, posiblemente destinado a la producción de
mezcal. Lo más impresionante es que restos similares encontrados en la zona han
sido fechados alrededor del año 400 antes de Cristo, lo que demuestra
que hace más de 2,400 años nuestros antepasados ya aprovechaban el maguey de
forma sistemática.
Además de estos hornos, se
localizaron cuatro zonas con monumentos arqueológicos que contenían:
- Fragmentos de cerámica y herramientas de
piedra (material lítico).
- Restos de antiguas construcciones
habitacionales en las partes más elevadas de la zona.
🦴Pero la historia de San José
Chiapa va mucho más atrás. Al excavar el sistema de drenes para la plataforma
de la planta, se encontraron abundantes fragmentos óseos de fauna
pleistocénica (animales prehistóricos) a solo 50 centímetros de
profundidad. Esto se debe a que el área donde hoy se asienta la fábrica estuvo
ocupada antiguamente por un gran lago pleistocénico, del cual la actual Laguna
de Totolcingo es solo un pequeño resto.
🏔️El artículo concluye que nuestra
región no era un lugar aislado, sino un punto estratégico de intercambio.
San José Chiapa y sus alrededores funcionaron como un corredor de ideas y
mercancías entre el Altiplano Central y las diversas regiones del sur y sureste
de México.
Este estudio nos recuerda que,
mientras avanzamos hacia el desarrollo urbano y tecnológico, caminamos sobre
milenios de historia que nos conectan con las antiguas civilizaciones y con la
naturaleza prehistórica de nuestro estado.
💡Te animamos a leer el artículo completo y a compartir tus reflexiones










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