¿Sabías que San José Chiapa resguarda un tesoro de sabiduría milenaria bajo su tierra?
Hace unos años, durante las investigaciones del Proyecto
Arqueológico Audi (2015-2016), se realizó un hallazgo significativo en nuestra comunidad:
el entierro de una mujer de alto rango junto a tres infantes. Este
descubrimiento trasciende el registro material para convertirse en un
testimonio de la profunda conexión que nuestros antepasados tejieron con el
agua y el pantano de Chiapa, revelando el papel central de las mujeres en la
gestión socioterritorial y la transmisión intergeneracional de saberes.
La Mujer y los infantes, un vínculo intergeneracional
En el centro del hallazgo se encontró a una mujer enterrada
en posición sentada, mirando hacia el Oriente, el rumbo del sol naciente y la
vida. Junto a ella, tres infantes acompañan este entierro en un contexto ritual
que se vinculaba la fertilidad, el ciclo de la vida y la continuidad
comunitaria. Este registro visibiliza la agencia femenina en la organización
ritual y el cuidado del territorio, desafiando narrativas históricas que han
invisibilizado el liderazgo de las mujeres.
Los símbolos del agua
El vínculo con el líquido vital está presente en cada
detalle. Uno de los bebés (un neonato) fue colocado sobre un plato de barro
decorado con ondas y puntos que representan el movimiento de las corrientes de
agua, evidenciando una cosmovisión donde el agua no es recurso, sino entidad
con agencia. Las arqueólogas también localizaron una pieza de piedra con las
"anteojeras" asociadas a Tláloc, y una estructura de barro llamada
"cista" que probablemente funcionaba como contenedor simbólico de
agua o pozo ritual.
Memoria arqueológica y memoria viva
Este hallazgo, interpretado desde el diálogo de saberes entre
la arqueología y la memoria comunitaria, nos revela cómo las mujeres de alto
rango en San José Chiapa antiguo tejieron vínculos sagrados con el agua, el
pantano y las futuras generaciones. Lejos de ser un paisaje pasivo, el entorno
lacustre era reconocido como entidad viva con la que se establecían relaciones
de reciprocidad. Este registro dialoga con la memoria viva de las familias
chiapeñas que aún reconocen al pantano como fuente de identidad y sustento.
Un legado que interpela
Hoy, este registro milenario llama la atención a nuestras
prácticas actuales: proteger el agua y los humedales de Chiapa no es solo una
necesidad ecológica, es un acto de justicia intergeneracional y continuidad con
quienes habitaban este territorio con conciencia socioambiental. Al conocer
nuestra historia reafirmamos la importancia de valorar y defender el agua en
San José Chiapa, honrando así la sabiduría de las mujeres ancestrales que
entendieron el cuidado del territorio como cuidado de la vida misma.
Dibujo reelaborado con IA, original de Jezabel Luján Pinelo.
¡Nuestra tierra cuenta una historia de respeto y
reciprocidad con la naturaleza que debemos seguir honrando!
Nota: La reconstrucción hipotética que acompaña este texto
es una interpretación basada en la evidencia arqueológica disponible en el
informe técnico del proyecto arqueológico consultable en el INAH-Puebla, reconociendo que
existen múltiples lecturas posibles desde diferentes saberes y perspectivas.

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